BTL y marketing digital: cómo se potencian

AntioquiaContraste Agencia

Se presentan como alternativas y son complementos. Lo digital lleva gente al punto y lo recoge después; el BTL da la prueba y la conversación que ninguna pauta puede dar. Cómo se conectan los dos sin duplicar presupuesto.

La pregunta «¿invertimos en BTL o en digital?» está mal planteada. No compiten por lo mismo: lo digital es bueno llegando a mucha gente y malo convenciéndola de probar algo; el BTL es lo contrario.

Si vienes de más atrás, la diferencia entre medios masivos y contacto directo está en ATL y BTL.

Qué aporta cada uno

Digital: alcance, segmentación, costo por impacto bajo, capacidad de repetir el mensaje y de medirlo todo. Lo que no puede hacer: que alguien pruebe el producto, resuelva una duda concreta en el momento o se lleve una experiencia física.

BTL: prueba real, conversación, demostración y una huella que dura. Lo que no puede hacer: llegar a cien mil personas, ni estar en todas partes a la vez.

Juntos cubren el hueco del otro.

Cómo se conectan, en tres momentos

Antes: llevar gente al punto.

La activación que mejor rinde no es la que espera a que pase alguien, es la que avisó. Pauta geolocalizada alrededor del punto, historias en el Instagram de la marca, un mensaje a la base de datos de la zona. Un sábado de activación anunciado con 48 horas rinde distinto a uno sin anunciar.

No hace falta un presupuesto aparte: una inversión pequeña, concentrada en un radio corto y en las 48 horas previas, suele mover más tráfico al punto que la misma plata repartida durante un mes.

Durante: capturar lo que pasó.

Aquí es donde se pierde más valor. Una activación genera conversaciones, caras, pruebas, reacciones, y casi nada de eso queda registrado. Lo que conviene capturar:

  • Datos de contacto, con consentimiento y con un formulario de tres campos como máximo.
  • Material de verdad: fotos y vídeo de gente real participando, no del montaje vacío.
  • Lo que preguntó la gente, que es la mejor fuente de contenido que existe y nadie la anota.

Después: no soltar el contacto.

Un dato capturado el sábado y contactado tres semanas después está frío. Esto es lo que desarrollamos en Del lead a la venta, y es el punto donde se cae la mitad de las campañas: la activación funcionó y nadie recogió lo que dejó.

Lo que la activación le da al digital

Esta parte casi nunca se aprovecha:

  • Contenido real. Una semana de activación produce más material utilizable que una sesión de fotos, y además es creíble. En el Instagram de Contraste está lleno de ejemplos.
  • Audiencias. Quien participó en una activación es una audiencia mucho mejor que una segmentación por intereses.
  • Argumentos. Las objeciones que la gente dice en el punto son las que hay que responder en la pauta.
  • Prueba social. Gente real usando el producto, que es lo que una marca nueva no tiene.

Tres errores que se repiten

Tratarlos como presupuestos rivales. Cuando cada área defiende el suyo, nadie financia la parte que los une: el aviso previo y el seguimiento posterior, que son baratos y los que más rinden.

No llevarse nada de la calle. Una activación entera sin una foto utilizable ni una sola pregunta anotada es contenido perdido que ya estaba pagado.

Capturar datos que nadie va a contactar. Si no hay quién llame el lunes, el formulario sobra: es pedirle información a alguien a cambio de nada.

Cómo se mide el conjunto

El error clásico es medirlos por separado y pelear por atribuirse la venta. Lo que tiene sentido es medir el recorrido completo: cuántos vieron el aviso, cuántos llegaron al punto, cuántos participaron, cuántos dejaron datos, cuántos fueron contactados y cuántos compraron.

Ese embudo es el que permite decidir dónde invertir el año siguiente. En Cómo medir una activación BTL está qué contar en la parte de calle, y en Estrategias BTL el marco general.

Dónde encaja según el sector

Si quieres que revisemos cómo conectar lo que ya estás haciendo en digital con la calle, escríbenos.

Fuentes

Frequently asked

¿Es mejor invertir en BTL o en marketing digital?+

No compiten por lo mismo. El digital da alcance, segmentación y costo por impacto bajo; el BTL da prueba real, conversación y una huella física. Lo que rinde es conectarlos: el digital lleva gente al punto y recoge el contacto después, y la activación entrega la prueba que ninguna pauta puede dar.

¿Cómo se usa lo digital para que una activación rinda más?+

Avisando antes con pauta geolocalizada alrededor del punto y con las redes de la marca, capturando datos y material durante la activación, y contactando rápido después. Una activación anunciada con 48 horas de anticipación rinde distinto a una que espera a que pase gente.

¿Qué le aporta una activación BTL a la estrategia digital?+

Contenido real de gente usando el producto, que es más creíble que una sesión de fotos; audiencias de personas que ya interactuaron con la marca; los argumentos y objeciones que la gente dice en el punto; y prueba social, que es justo lo que le falta a una marca nueva.

¿Qué datos conviene capturar durante una activación?+

Datos de contacto con consentimiento y un formulario de tres campos como máximo, material fotográfico y de vídeo de personas reales participando, y las preguntas que hizo la gente, que son la mejor fuente de contenido y casi nunca se anotan.

¿Cómo se mide una campaña que combina BTL y digital?+

Midiendo el recorrido completo en vez de atribuirle la venta a un canal: cuántos vieron el aviso, cuántos llegaron al punto, cuántos participaron, cuántos dejaron datos, cuántos fueron contactados y cuántos compraron.